domingo, 9 de noviembre de 2008

¿Cómo democratizar el Periodismo?

Esta pregunta, aunque sencilla, trae consigo múltiples interpretaciones que incluye tanto los medios, como los periodistas e incluso a los ciudadanos como receptores finales de la información.

En el Artículo 20 de la Constitución Política de Colombia dice que es un derecho fundamental del ciudadano “recibir información veraz e imparcial”, de una u otra forma son ellos los dueños de la información y el ejercicio periodístico debería realizarse de acuerdo a los intereses y no de unos pocos dueños de los medios.

Se supone que los medios de comunicación son la voz de los que no tienen voz, es decir, de los ciudadanos comunes y corrientes, y porte de su democratización está en crear espacios para que, precisamente, estos ciudadanos expresen su aprobación o desaprobación ante las diferentes instancias del gobierno, que en nuestro caso es elegido democráticamente. Sin embargo, estos espacios carecen de sentido cuando los beneficiados (es decir, los ciudadanos) no conocen o no están lo suficientemente preparados para defender su democracia.

Primero, hay que hacer un proceso pedagógico para que las personas comprendan que votar, más que un derecho, es una obligación, y que con lo simple sufragio, se está adquiriendo el poder de decisión.

Desde otro punto de vista, la democratización del periodismo implica necesariamente sacar los medios de los monopolios que los manejan – o poner reglas claras al respecto – puesto que se han convertido en medios de publicidad para el poder y han dejado a un lado la responsabilidad social con el ciudadano; y además la información la entregan parcializada, obviamente para favorecer sus intereses, pero olvidando la veracidad como principio fundamental del periodista y la obligación de mostrar todos los puntos de vista posibles respecto a una información.

Sin embargo, no se puede confundir la democratización del periodismo con la vulgarización de la profesión. Dejar participar al ciudadano no necesariamente es dejarle el puesto de periodista a él.

Foto: http://juliosanchez.files.wordpress.com/2008/08/la-libertad-de-prensa-en-el-periodismo-copia.jpg

sábado, 8 de noviembre de 2008

Paramilitarismo y narcotráfico unidos a Uribe



“Paramilitares y narcotraficantes apoyan el proyecto de Uribe”

“…Después de que ganó Uribe las elecciones, Mancuso nos decía que ahora sí eran los cuatro años de nosotros y vamos a manejar esto como queramos.
Lo conozco muy bien. Le aseguro que tarde o temprano él contará la verdad. Cuando vea que se le cierran las puertas para lograr una condena de justicia y paz, más la presión de los norteamericanos, que saben que él es el más grande capo que hay en Colombia, tratará de defenderse y contará sus alianzas con el presidente Uribe”.

“Todos los comandantes que se sentaron la primera semana en la mesa de negociaciones saben la verdad. Saben que para estar donde están, metieron más de 10 millones de dólares”.

“Yo di poco porque yo no era ni capo ni estaba en el proyecto, era simplemente una solidaridad hacia el comandante que era mi amigo. Pero me comprometí a movilizar en Antioquia a unas 5.000 personas y la orden era que tenían que votar por Uribe”.

Tomado textualmente de http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=104450

Autor: Revista Semana

“Álvaro Uribe, uno de los nuestros”

“La relación de Uribe Vélez con el paramilitarismo y el narcotráfico viene de lejos. A principios de los ‘80, cuando el actual mandatario colombiano ejerció durante 28 meses como director del Departamento de Aviación Civil, apoyó con múltiples licencias aéreas, hangares y pistas de aterrizaje en fincas privadas a diferentes capos del narcotráfico”.

“Con Uribe están alineados políticamente la mayoría de los congresistas y políticos vinculados al Proceso 8.000”

“El Gobierno de Uribe representa la necesidad de centralizar el poder ejecutivo para lograr una unidad de mando en la guerra contra la insurgencia y contra cualquier tipo de oposición popular que se genere”. (Machado Decio)

Tomado textualmente del Diario Co Latino del Salvador, sección de política, e-mail: info@diariocolatino.com, página virtual: http://www.diariocolatino.com/es/20080213/perspectivas/52121/

Autor: Decio Machado

Información recopilada por: Marisol Cardona Giraldo

Imagen tomada de http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=104450

Análisis de las noticias


En primer lugar, se encuentran varias diferencias entre las dos noticias, ya que, la de la Revista Semana se enfoca más en la entrevista que le hicieron a Fabio Ochoa Vasco, uno de los más grandes capos del narcotráfico, teniendo obviamente declaraciones contra el Presidente Álvaro Uribe Vélez, que lo relaciona con el narco-paramilitarismo, haciendo una precisión prudente al decir que estas afirmaciones no eran más que una versión personal y que no significaban que Uribe, ni su campaña, hubieran buscado, pactado, o conocido esos supuestos apoyos electorales. Y por otro lado, la noticia internacional, hace referencia sobre todo a una historia que muy pocos conocen acerca del Presidente, dado que, realizan un recorrido clandestino, por así decirlo, de la vida de este personaje, y siempre están afirmando con total certeza los hechos.

Por otra parte, estas dos noticias al tratar el tema del proyecto de Uribe apoyado por paramilitares y narcotraficantes, hacen un punto de encuentro porque tratan de una manera muy similar el tema, a pesar de que en la Revista Semana se tenga la prudencia de decir que es sólo una versión personal del entrevistado, pero finalmente, lo que tratan de mostrar y de generar en los lectores, es lo mismo, debido a que, al tratar este tema, se pretende hacer cambiar de opinión a muchas personas que piensan que la verdad es sólo una, generándoles, inquietudes y preguntas.

Personalmente, considero que, no es nada sorprendente la relación que existe entre paramilitarismo, narcotráfico y política, dado que, con frecuencia vemos los escándalos que se viven en el ambiente político, un ambiente que se ha ido contaminando por la corrupción y la deslealtad a la patria, el cual se ha convertido en una cadena que ata no a víctimas, sino a personas con muy poco sentido de pertenencia por su país, que se juegan su honor, su poder y de paso su cargo por tener más beneficios de los que tienen, siendo egoístas al pensar sólo en ellos y no en su pueblo que espera una buena administración por su parte.
Además, estoy con el dicho que dice que “cuando el río suena, es porque piedras lleva”, y porqué no pensar que si el Presidente ha tenido tanta fama, debe ser por algo, porque nada en la vida es gratis.

Finalmente, hay varios autores que hacen un análisis a ésta noticia, entre ellos, Enrique Parejo González, quien dice que “el Presidente Uribe ha abandonado su condición de Jefe del Estado colombiano para convertirse en defensor de los paramilitares. Pero pretende engañar a la opinión pública alegando que sólo busca defender los supremos intereses de la paz. Es imposible ser tan ingenuo como para aceptar dicho argumento”.
“Desde los comienzos de su gobierno, se hizo evidente el propósito del presidente Uribe de ayudarles a los paras a desmovilizarse sin que tuvieran que pagar una pena privativa de la libertad por sus horrendas masacres. Ese propósito es pieza fundamental de la estrategia convenida por él con los jefes paramilitares”.
“Además, Éste, a su vez, quiere quedarse en el poder por mucho tiempo, para defender las condiciones pactadas con los paras que, a su vez, secundan el proyecto político de Uribe”. (Parejo González Enrique)


Análisis de otro autor tomado textualmente de http://blog.unpasquin.com/2007_08_01_archive.html

Autor: Enrique Parejo González

Imagen tomada de http://www.conbolivar.org/antigua/nuevo/imagenes/renucie-uribe.jpg

Paramilitares y Narcotraficantes apoyan a Uribe

En el Gobierno de Uribe, se han visto escándalos y malos entendidos, que quizá son los que reflejan la realidad de éste gobernante que tanta fama ha adquirido, pero que deja en tela de juicio su política, una política que últimamente ha dejado ver a luz pública lo que verdaderamente ha tenido entre manos. Sin embargo, el Presidente ha tratado de muchas maneras contrarrestar esta situación, que deja a la opnión pública dudosa de su lealtad y honestidad, ya que, éste es la persona que debe dar el mejor ejemplo a la sociedad, además, de que representa a todo el País, y dependiendo de lo bueno o malo que hablen de él, así calificarán y juzgarán a los demás habitantes de Colombia.


México, el país de mis sueños